Raquel: Aunque no degustaré el placer del pozole, he tenido un placer mayor. Las primicias del libro. Sorprendente en su temática, no imaginaba al maestro como ranchero. Lo he leído de cabo a rabo, me ha pintado una sonrisa permanente y también me abrió los ojos en OOO y al final me ha dejado envidiosa y deseando que me comparta su camino espiritual.
No olvidar el pozole en casa de los Matesanz
ResponderBorrarRaquel:
ResponderBorrarAunque no degustaré el placer del pozole, he tenido un placer mayor. Las primicias del libro.
Sorprendente en su temática, no imaginaba al maestro como ranchero. Lo he leído de cabo a rabo, me ha pintado una sonrisa permanente y también me abrió los ojos en OOO y al final me ha dejado envidiosa y deseando que me comparta su camino espiritual.
Ade´más Doña Raquel:
ResponderBorrarcomo diría mi dama encantada: Sigue su mata dando.
Chin. Yo tampoco estaré. :C Ojalá se les atoren los versos y también los maíces del pozole.
ResponderBorrarDisculpen la envidia.
Lety:
ResponderBorrarYa se lo diremos.
Tristán:
¿Cómo que no?¿No que sí?