Páginas

miércoles, mayo 18, 2005

Tanatos y Eros

a Roberto Borja

Tu mano —serpiente lúcida—,

comulga con la piel de mi extravío.

A su paso por el contorno íntimo de mi brazo

esquirlas de hierro erizan.

Tocada por ti

soy el cuerpo que se desprende

de las cosas húmedas;

sólo el pudor me adhiere a la materia de mis huesos.

9 comentarios:

  1. Ay, Rachel. Ese poema no tiene tantita. No te dije antes que me gustaba un chingo? No tienes verso de descanso. Te pasas... Este poema hasta me lo sé.

    :)

    ResponderBorrar
  2. Ay Tristá gracias mil. En estos día en que el sistema nervioso me re papalotea me ayudan mucho los apapacho de mis amigos.

    ResponderBorrar
  3. Ya ves? Mejor hubiéramos ido a echarnos esos pulques.

    ResponderBorrar
  4. Bueno, lúcida lúcida, más bien lucida, pero sobre todo: Lúdica.
    Esos sí.

    ResponderBorrar
  5. Si hombre, le quedamos re mal a Mal a Malakatonche.

    Ya habrá ocasión de re-ponernos.

    ResponderBorrar
  6. Es tremendamente expresivo... tanto que te veo desprendida de las cosas húmedas, erizada de hierros, y... y tengo que preguntarme cómo serías si el pudor por fin te despegase de tí misma. Yo imagino que no habría versos suficientes para contener tu poesía.
    Un saludo.

    ResponderBorrar
  7. Lo bueno es que muy jóven conocí ese verso de López Velarde del íntimo decoro, que si no...

    ResponderBorrar
  8. Se puede leer viendo la foto de:

    http://inniinn.blogspot.com/2005/05/del-amor.html

    ResponderBorrar