miércoles, agosto 31, 2005

Clara Better/Actitud

Actitud

¡Ah, si fuera valiente qué lección les daría

a las caricaturas humanas de Florida!

Por mitad de la calle pasaría desnuda

y diría mostrándoles mi cuerpo sano, impúdica:

Mujeres puritanas que sin igual os creéis;

miradme y asombraos: ¡esto es una mujer!

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Clara Better prostituta y poetisa bonaerense, nació de un niño de 18 años: Cesar Tiempo antes llamado Israel Zeitlin. Gran escándalo causó en todos los círculos sociales y culturales de esos tiempos. Muchos años la buscaron historiadores y enamorados. Sólo la encontraron a donde se encuentra a todos los poetas: en sus propias letras.

Gracias a Esteban V. Da Ré por descubrírmela
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compasión

En la calleja solitaria y triste
de este fosco arrabal,
como un ladrón acecho agazapada
la ocasión de saltar sobre mi presa.

Llega un hombre, se acerca, me descubre;
y cuando sin recelo se aproxima,
a la luz de la luna veo su rostro
de adolescente, contener no puedo
una sonrisa franca y, entreabriendo
el 8 extravagante de mi boca
doblo el cuello a la hiena de su instinto.

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martes, agosto 30, 2005

La invención de Morel

Los ecos de un suspiro hacen oír suspiros, al lado, lejanos, durante dos o tres minutos. Donde no hay ecos el silencio es tan horrible como ese peso que no deja huir en los sueños.
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Bioy y Borges deben haber tenido unas conversaciones maravillosas.

Este descubrimiento se lo debo a Iván Buenader que me regaló La invención de Morel en una librería de Buenos Aires, y las ganas de leerla.

Clara Better/Actitud

Actitud

¡Ah, si fuera valiente qué lección les daría

a las caricaturas humanas de Florida!

Por mitad de la calle pasaría desnuda

y diría mostrándoles mi cuerpo sano, impúdica:

Mujeres puritanas que sin igual os creéis;

miradme y asombraos: ¡esto es una mujer!

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compasión

En la calleja solitaria y triste
de este fosco arrabal,
como un ladrón acecho agazapada
la ocasión de saltar sobre mi presa.

Llega un hombre, se acerca, me descubre;
y cuando sin recelo se aproxima,
a la luz de la luna veo su rostro
de adolescente, contener no puedo
una sonrisa franca y, entreabriendo
el 8 extravagante de mi boca
doblo el cuello a la hiena de su instinto.

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Clara Better prostituta y poetisa bonaerense, nació de un niño de 18 años: Cesar Tiempo antes llamado Israel Zeitlin. Gran escándalo causó en todos los círculos sociales y culturales de esos tiempos. Muchos años la buscaron historiadores y enamorados. Sólo la encontraron a donde se encuentra a todos los poetas: en sus propias letras.

Gracias a Esteban V. Da Ré por descubrírmela

martes, agosto 23, 2005

la gratitud por el placer recibido y la ternura erótica

Tirado panza arriba en el cerro contemplando el vuelo de los zopilotes hundido en la unidad escribe José Antonio Matesanz; así vive, en la contemplación y disfrute de lo que ocurre afuera y adentro. Mirar lo que de bueno tienen los zopilotes también conocidos como buitres es una capacidad de Matesanz. No leeré su poema porque seguramente mucho se comentará sobre él y Matesanz lo leerá para nosotros con su voz inigualable. Lo vemos transitar entre la contemplación de la existencia animal, la humana y la divina. ¿Quién habría pensado en el placer de los caballos al mear? ¿en su falta de sumisión en ese momento entregados única y exclusivamente a la liberación de su vejiga?

Es necesario señalar dos cualidades que fundamentan su poética: La contemplación y la sinceridad, aunado sin duda al oficio de escritor con que ha cortejado a Clío la musa de la historia durante tantos años (¿tal vez cuarenta?)

Sinceridad, por ejemplo, cuando habla de la malicia de los vaqueros que miran montar al toro vaca tras vaca y a la envidia confesada. No puedo dejar de contarles como, en una lectura, uno de los concurrentes declaró que los rancheros no eran maliciosos y que no veían así los escarceos amorosos de los animales. Eso, por supuesto desató una larga y acalorada discusión con posiciónes radicales en torno de la candidez de los hombres de campo.

José Antonio se atreve, no sólo a mirar, sino a decir lo que mira y a transmitir la emoción del momento exacto. No fueron en balde todos los años que pasó como lector atento y escritor de prosa histórica; en el momento que dijo: voy a escribir poesía, simplemente empezó a escribir poesía, así, nada más. y recurrió precisamente a lo que conocía: las historias de su rancho situado en las orillas del mar; allá, en su querido Tuxpan. De ahí los corridos y las rancheras. Esas vivencias infantiles que nunca olvidó y que en sus poemas encontraron asiento. La misma atención que una vez contempló a los zopilotes volando sobre su cabeza emplea en mirar un apasionado encuentro entre dos mujeres que se desgreñan a media calle luchando por su hombre:

Apenas la divisó en la acera del frente

—mulata enardecida, relámpago de furia—,

cruzó la calle,

le deshizo el chongo de un manotazo,

la agarró a bofetadas.

Aquello no era juego.

Procedió a arrastrarla por el suelo,

a pegarle metódicamente

en todas partes con puños y pies,

¡con qué alegría!,

mientras gritaba no sé qué cosas

sobre un hombre que le había quitado.

La otra ni siquiera metía las manos,

se limitaba a gemir.

Jamás había visto pelear a las mujeres

y quedé fascinado,

más que por los golpes,

por la cruda muestra de pasión.

Los que somos originarios de pueblos sabemos que estas cosas suceden. Que los cuerazos de los ranchos corren peligro por las pasiones que levantan a su paso y están destinados a morir de mala muerte, por culpa de un corazón desdeñado, acribillado por un hombre o una mujer que no pudo ser por él amado. ¡Qué cuero de hombre era Jorge el tractorista! y lo dice tan así, que hasta como que dan ganas de asomarse a la ventana y ver a uno de esos pasar enfrente. Digo así de lejos no más por mirar.

La gratitud por el placer recibido y la ternura erótica toman su turno en Decires y cantares, una delicada declaración de anhelo y la impresión de las primeras pulsaciones de la sensualidad retratadas con la inocencia de un alma pura en donde culpas y pecado no tienen definición. La entrega al río de su niñez con la gozosa sensación del agua tibia se percibe con la transparencia iluminada del encuentro con el placer. Así le puede decir al río de su niñez: Estás en el trasfondo, en la superficie de lo que soy, de lo que quiero ser. Pero el poema que de veras no me aguanto las ganas de leer es el monólogo de Antinoo, muerto:

Las señales eran ligeras, pero inconfundibles. Impuntual, antes se le hacía temprano para verme y, como nunca antes, empezó a alegar cansancios y ridículos pretextos para no amarme. Mi presencia lo irritaba y me era más doloroso notar cómo trataba de ocultarlo que si hubiera vertido su irritación abiertamente sobre mí. No pude soportar su indiferencia. ¡Estaba tan seguro de tenerme al instante! No tuve más remedio que dejarme morir, sin pedirle su permiso.

Ahora piensa en mí todo el día, todos los días, con el corazón estrujado de nostalgia y de deseo. Estoy complacido.

De esa entrega erótica a la entrega de lo místico hay una frontera muy delicada, pues el mismo frenesí, hambre de darse, de ser inmensamente amado, se percibe en sus poemas místicos que recuerdan al éxtasis de los místicos que conocemos Santa Teresa o San Juan de la Cruz.

A la caza de intangibles es un título muy adecuado para este libro, pues con José Antonio Matesanz, con sus palabras elegidas una a una, con su espíritu de la aceptación de la dicha nos zambullimos en el vértigo de la entrega, de donde, gracias a Dios, nadie regresa intacto.

Raquel Olvera

martes, 23 de agosto de 2005

Casa del Poeta Ramón López Velarde.

Altazor

En vano tratarías de evadirte de mi voz
Y de saltar los muros de mis alabanzas
Estamos cosidos por la misma estrella
Estás atada al ruiseñor de las lunas


Que tiene un ritual sagrado en la garganta

Qué me importan los signos de la noche
Y la raíz y el eco funerario que tengan en mi pecho
Qué me importa el enigma luminoso
Los emblemas que alumbran el azar

Y esas islas que viajan por el caos sin destino a mis ojos
Qué me importa ese miedo de flor en el vacío

lunes, agosto 22, 2005

De Noctambulario

Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.

(fragmento)

Idea Vilariño

Lo que siento por ti

A la caza de intangibles

De José Antonio Matesanz

Martes 23 de agosto
Casa del poeta 7:00 pm
Presentan:
Iván Buenader
Raquel Olvera
el autor

domingo, agosto 21, 2005

Algo sobre la capacidad de contención

Si no quiero llorar
cuándo se rompen
mis pompas de jabón,
más vale que no las toque.


Lety Ricárdez

Quiero decir y que la voz responda

I
Dormía en la casa de Eva. Era la siesta vespertina, un rayo de luz abrió mis ojos, el sol incidió en un relieve del repujado en metal con que estaba empastado finamente el libro llamado: Pensamientos. La tarde estaba melancólica, abrí el libro: Mi voz no es de ave rara/cuando más soy alondra/… pero vivo feliz de lo que soy/y mi canto es alegre. Cerré el libro para buscar la portada: Lety Ricardez.Ese fue mi primer contacto con su poesía. Antes la había visto ir y venir en los pueblos de la mixteca en esos encuentros internacionales de poetas en el país de las nubes en que algunas veces fui invitada. Pero ella estaba siempre rodeada por una pléyade. Esa era mi época azul, así que prefería la soledad. Me llamaba la atención su risa y su presencia, pero no tenía energía para competir con tanta fémina. Así que no había podido tener contacto con ella. Seguí leyendo, había tiempo suficiente hasta la presentación nocturna que sería en el hermoso recinto de Santo Domingo. El libro me enderezó. Entre un río de palabras refulgían triunfantes pequeñas o grandes pepitas de oro. Cuando por la tarde leyó ese poema que le escribió a Agustín, lo escuché con otros ojos. Florecí, en tus brazos me inundaron primaveras. Entonces empecé a poner atención en esta poeta y quise saber de qué hablaban con ella tantas personas. Me acerqué al coro. Y quedé perpleja. Nadie hablaba con ella de sus palabras, hablaban de lo lindo que es Oaxaca de lo linda que es ella, de lo hermosa que es la vida. Si, todo bien, pero en dos día que estuve poniendo atención nadie habló de su poética. Por mi parte ya no pude dormir. Así me sucede cuando descubro a un poeta, pero más y sobre todo, si ese poeta aún no se descubre a sí mismo. Empiezo a construir planes para enfrentarlo así mismo, imagino mil veces cómo será cuando la sorpresa de verse poetas incendie su rostro.Como ya muchos sabrán, no lo repetiré, pero en el último momento, cuando ya todas estábamos trepadas en los autobuses no pude aguantarme, el chofer ya tenía prendido el motor, y Lety aún y más que nunca rodeada se despedía de todas. Repito, no me podía ir así. — ¡Leticia!—, entonces no sabía que no se llama Leticia sino Lety. —por favor, no dejes de escribir—. Es todo lo que atiné a decir, pero creo que dio resultado porque dejó a la pléyade y se acercó a la ventanilla. Con su rostro mirando al cielo creo que me vio por primera vez. — ¿Tienes mi libro?— me alumbró con sus ojos. —No le dije. Nos dimos las direcciones, creo y unos días más tarde llegaron sus libros a la calle de Viena.Creo que pasé tres meses sin hacer otra cosa más que leer y releer, corregir y concretar. Luego, ¿cómo explicarle a un alma tan frágil que hay que despedirse de algunas palabras? Con amor, fue mi respuesta, y unas semanas más tarde estábamos trabajando.
II
Hasta aquí la anécdota de conocernos. Ahora viene el momento de hablar de su poesía. Todavía no. Primero querría describir el asombro que me causaba el grado de estremecimiento que percibía en sus escuchas, digno de notarse. Hombres llorando en su butaca frente a todo el mundo sin el más mínimo pudor, señoras encendidas con sus caras de sí se puede. Niños y niñas interrumpidas por la emoción de descubrir la poesía. Todos los que han oído a Lety decir su poesía saben, que nadie sale sin flores de su paraíso. Pero no todo es miel sobre hojuelas. Está la academia, y en su momento estuvieron sus representantes frente a los versos de Lety y no supieron explicarse porqué, a pesar de no sonar “literarios”, llegan a ser tan eficientes. Pero esta rancherita ilustrada que ven frente a ustedes tuvo la fortuna de tener una maestra que le dio los elementos para comprender y explicar en donde reside la eficacia de los poemas de Lety y porque alcanzan el tan anhelado estremecimiento: —La emoción en un poema es fundamental—, me dijo Dolores Castro un día. Un texto puede tener muy buena cadencia, y entonces será canción, muy buenas ideas, y entonces será discurso, pero un texto que no tiene emoción no puede aspirar a ser poema. El equilibrio entre el ritmo, la idea y la emoción hace a un poema. Y teniendo la emoción, lo demás es pura técnica y sí, es imprescindible, pero es necesario tener en cuenta que: una imagen se inventa, una idea se construye, pero una emoción, se vive, no hay otra manera de adquirirla. Ahora estoy llegando a la poética de Lety Ricardez.Experiencia poética es lo que ha acumulado desde su más tierna infancia, sus ojos de poeta le nacieron cuando le fue otorgado el cuerpo, desde la hora misma de su nacimiento. Después fue cosa de tener paciencia y encontró finalmente la razón y el placer de la disciplina. Pasó largas e intensas horas limpiando y puliendo sus versos, una y otra vez, una y otra vez. Puedo aseverar de primera mano que la ha pillado el sol muchas veces alisando sus versos. Otras dos personas pueden ratificarlo con la misma intensa validez: nuestros maridos, Roberto Borja y Agustín Cid de León, que se han quedado pacientemente afuera de nosotros, esperando por nosotros, hasta que al fin agotadas de palabras corríamos a dormir entre sus brazos. No es casualidad que ambos se encuentren aquí acompañándonos en esta celebración.Hoy es un día muy especial, por eso debo decirles a los innumerables amigos que la acompañaron en su proceso creativo lo que por otra boca no sabrían: Lety tenía una reticencia para corregir sus poemas: — ¡Es que no quiero que mis amigas dejen de entenderme!—. Cuando una de ellas se acercó y me dijo que le gustaban más antes de que Lety los limpiara comprendí a qué se refería. Y comprendí porqué tanta reticencia en quitar de sus versos las explicaciones. —Confía en tus amigas—, le dije, —así como vas aprendiendo poco a poco ha ver lo esencial, tus amigas te acompañarán y crecerán contigo. Hoy podemos comprobar que así ha sido. Ustedes están aquí.Me gustaría recordarnos que logró aquello que se propuso un día:Estoy atada a una lenguacarente de palabras.Creí aceptar mi entornopero no me conformo.¡Quiero decirY que la voz responda!

Raquel OveraOaxaca, Viernes, 19 de Agosto de 2005

viernes, agosto 19, 2005

Algo del '96*

Escribo a lomo de bestia
jadeamos versos
la bestia y yo.

El látigo, petardo en ancas del viento.
El látigo, el látigo,
que todo quede atrás.


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*Me recuerdas a mí, hace mucho.

jueves, agosto 18, 2005

la muerte de Virgilio

¡Fuga, oh fuga! La madre sigue inevocable. Estamos huérfanos en el origen del rebaño, ningún nombre podemos evocar en el sueño, ninguno tiene valor en la oscuridad de la perfecta unión.,. Y tú, mi pequeño compañero nocturno, que te has unido a mí como un guía, ¿me serás evocable realmente todavía? ¿has sido enviado a por tu destino, por mi destino, para que te hable? ¿te sientes tú también amenazado por la eternidad? ¿está ella oculta también bajo tu noche... y por eso has venido a mí? Oh, apóyate en mí, mi pequeño hermano ge-_;lo, oh, apóyate en mí; aparto mis ojos de la amenaza y los vuelvo hacia ti, esperando, esperando por última vez aún poder volver a casa del abandono, volver contigo a la oscura bóveda erigida en mí corno un hogar que ya no conozco; oh, entra conmigo en esta familiaridad, que pulsa en mis venas como lo más extraño recuperado y en la que quisiera hacerte participar; tal vez hasta lo más ajeno no lo será ya para mí, tal vez yo mismo dejaré de serme ajeno; oh, apriétate a mí, mi pequeño hermano gemelo, apriétate a mí, y si lamentas a la madre perdida, la niñez perdida, volverás a hallarla cerca de mí, porque te tomo en mi brazo y bajo mi protección. Otra vez, quedémonos en la flotante cueva de la noche, la última vez, espiemos juntos la noche y su flotar de sueño, el sin embargo de su interregno y de su dulce realidad... Tú no sabes todavía, mi hermano pequeño, porque eres joven, de qué profundísimo interior de nosotros mismos sube la esperanza nocturna, tan abarcante y tan íntegramente animada en su inexorabilidad, tan delicada y suave promesa de nostalgia en su sufrimiento, que necesitamos un larguísimo tiempo antes de oírla, antes de oírla a ella y a su miedo, alzándose alrededor de nosotros como una cordillera de ecos, pared de eco junto a pared de eco, como un paisaje desconocido y a pesar de ello como una llamada de nuestro propio corazón, sí, y sin embargo, sin embargo tan imperiosa como si quisiera hacer resplandecer de nuevo todo el resplandor de un pasado vivido hace mucho, a pesar de ello tan confiada
Hermann Broch

miércoles, agosto 17, 2005

Envío

Escribí para ti,
para tu honda trayectoria,
para el hueco de ti.

Tú fuiste mi herida,
por tu honda flecha
abrí las manos.

Escribí para el sol
desnudo de tu nombre,
para nombrarte
mío y de los hombres,

para salvarte
de las cosas mudas
sin lenguaje:Tú

que estás en todo y
todo te conforma.

Escribí para ti,
ánima del mundo,
piedra mía,
para tu arena
implacable
que nada olvida.

Escribí para ti,
molino de sombra,

para que el pobre hombre,
pobre, mire la flor de su edad
naciendo y se alegre.

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María Rivera.

Ganadora del Premio de Poesía Aguas Calientes, en su versión 37 atribuido a la poeta por unanimidad de los jueces María Baranda, Eduardo Hurtado y Jaime Augusto Shelley.

Rivera, quien antes ganó el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2000 con Traslación de dominio, expresó ayer sobre Hay batallas que la ''estuve escribiendo durante cinco años, pues percibo la escritura como parte de la vida, la experiencia y, en ese sentido, estuvo determinada la forma, de la manera en la que estaba viviendo en ese momento".

Lo que me interesa

afuera
hay algo
que no soy

.............eso
es ahí a donde voy

martes, agosto 16, 2005

Para Innninn, desde Brasil


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PORQUE YO ASÍ LO QUISE

PORQUE YO ASÍ LO QUISE
de Lety Ricárdez

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-
Se presenta este viernes 19 de agosto
a las 19 horas
en la Casa de la Ciudad
(Porfirio Díaz esquina con Morelos)
Oaxaca, Oax.
-
Presentan:
Raquel Olvera,
Nora Ortiz Muro,
Oscar Cid de León
y la autora
-
Descuélguense ya!!!
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Habrá mezcales, botanas oaxaqueñas y cocteles donají*
-
*Donají (Alma Grande): Princesa zapoteca hecha prisionera por los mixtecos. Decapitada en las riberas del río Atoyac. Dicen que al desenterrar su cabeza, pasado un tiempo, la encontraron intacta, y sobre su frente un lirio morado, enraizado en su sien derecha. Dicen también que brotó de su sangre y que ostentaba frescas y hermosas flores.

domingo, agosto 14, 2005

Presentación El Cardo/ Pablo Narral

Cuando me puse a buscar información sobre el cardo, la encontré variada.

Hay cardo marino por ejemplo, que sirve para aliviar el hígado. Los hay tipo alcachofa el cual, para realizar una receta buena, se recomienda una larga cocción. Hay cardo silvestre que tiene la capacidad de crecer en zonas muy secas ya que almacena agua y la hace resistente a cualquier sequía. También una variedad de cardo que utilizan algunos pueblos indígenas con intenciones medicinales y también brujéales. Este último se frota sobre la persona, desnuda preferentemente, con el fin de convocar buenos dioses y apartar a las canallas fuerzas del mal. El brujo limpia el alma maldecida y castigada de su paciente y le da una energía nueva para que el pobre regrese a padecer o gozar con renovados bríos. Pero claro hay otro cardo.

Para leer presentación completa

sábado, agosto 13, 2005

Por el Río de la Plata de la mano de Virgilio


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la textura

............................de la respiración

marca

....................y siento

desgarrar

vivir

.......................celebrando

...............................................eso que sea

darle espacio

.................................darnos

en cada uno de mis actos

............................................................ por vos

................................................................yo

hacer

...................porque sí

porque sí

...........................que se abre

creer

..............en tu ausencia de nombre

.......................................mejor
........................................en este no poder nombrarte


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Esteban Da Ré

El don de entender


Posted by PicasaMi colibrí me invitó a almorzar en una pizzeria que tenía la cara de una mujer. Pero la raquel se guardó la dirección tan bien que sólo la encontró cuando venía en en avión llegando a Panamá. Uy, qué tristeza!
Así que cuando por fin llegué a verla me moría de tristeza y de pena. Lo primero que me dijo fue(Léase con voz de colibrí):

--Mi papá tenía un don ¿Sabes? era el don de entender. Y él me explicó que el tiempo no se percibe igual en todas las culturas.

Ella es Marina Sabato, hasta que ni la muerte nos separe.
Los aretes que traigo colgando son unas libélulas y ella me los regaló.
¡Te extraño Marina! ¡quiero comer rissoto dulce de ese que inventaste!



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martes, agosto 09, 2005

El poeta no renuncia

"El poeta no renuncia. Nadie lo convencerá de que renuncie. Nadie lo consolará de ver irse el día que pasa, ni le persudirá para quen acepte la conversión en cenizas de los ojos amados; la desaparición en la neblina del tiempo, el fantasma querido. Nadie, ni nada".

María Zambrano

domingo, agosto 07, 2005

Los bigotes del tigre resplandecían verticales

Más heroico que hacer guardia resultó la tarea de cerrar la maleta de Iván. Los bigotes del tigre resplandecían verticales mientras él, horizontal, mantenía todo el peso de su famélico cuerpo y la fuerza de sus manos de gorrión sobre la petaca con el fin de que María luisa Rubio corriera el cerrojo. Al final no averiguamos si cerró o no, pues tuvimos que mantener los ojos bien abiertos para vigilar que la maleta continuara bien cerrada.

pa ver completo cliquee arriba.

sábado, agosto 06, 2005

NARANJO EN FLOR

Fragmento
(Virgilio y Homero Expósito)Juan Carlos Baglietto (Argentina)

Era más blanda que el agua que el agua blanda
era más fresca que el río
naranjo en flor y en esa calle de hastío
calle perdida hechó un pedazo de vida y se marchó.

Primero hay que saber sufrir, después amar,
después partir y al fin andar sin pensamientos
perfume de naranjo en flor
promesas vanas de un amor que se escaparon con el viento