martes, agosto 09, 2005

El poeta no renuncia

"El poeta no renuncia. Nadie lo convencerá de que renuncie. Nadie lo consolará de ver irse el día que pasa, ni le persudirá para quen acepte la conversión en cenizas de los ojos amados; la desaparición en la neblina del tiempo, el fantasma querido. Nadie, ni nada".

María Zambrano

10 comentarios:

El Enigma dijo...

Ya que si existiera siquiera, un igero y pervertido pensamiento de renuncia, seria la muerte del poeta...

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

CASIOPEA999 dijo...

Raquel Olvera.

Absorbe las vivencias
sorbe las palabras
y cuando leo los poemas
que ha engendrado
me doy cuenta
que le nacieron a ella.
¿Cuándo pariremos un poema juntas?

Tristán Estar dijo...

Mientras la poesía no renuncie,

nada estará perdido.

Silencio V_2.0 Release 3 dijo...

Es que el poeta se ha metido en un problema, no, simplemente no puede claudicar, puede perderse, olvidarse, hacerse güey, pero nunca dejara de ser poeta, al menos por dentro siempre tendrá algo que recitarse...

Anónimo dijo...

anunciar
sólo anunciar
lo que niega
y abre
la renuncia

Tristán Estar dijo...

Simón, Silencio, eso es. Cuando yo me calle por lo menos haré de esa cosa de adentro un bonito gimecanta, espero.

(qué chido, ya encontré que hacer con el gimecanta que me regaló Andreas Kartak, thnks Silencio)

Silencio V_2.0 Release 3 dijo...

No por nada, aunque yo no fuí, seguro fué el abuelo, agradezcale a él. No, en serio, gracias, gracias, pero es cierto, cuando te toca, te toca y nada y nunca te puede callar...

Diablos!!!

Raquel Olvera dijo...

"Un ligero y pervertido pensamiento de renuncia"
No ni uno sólo Enigma.
Ya estoy por aquí. Por allá te caigo. Aguas.

Casiopea:
Lo haremos, seguro.

Tristán:
O todo está perdido , pero la pérdida poética es por lo menos, hermosa.

Silencio:
Vaya que se ha metido en un problema. Decir no, ¡No!

Anonymus:
Eres poeta eso no se puede esconder. Vuelve por aquí, con nombre o sin nombre, sabré reconocerte. Recuerda que lo sé todo de ti.

Tristán, Silencio:
Sí, sí, hagamos una gran gimecantada que se oiga en los confines del universo!

Anónimo dijo...

Soy Esteban, el problema fue que me costó entender cómo hacer para que aparezca mi nombre...
Besos.

Raquel Olvera dijo...

Sabía que eras Esteban, tu ritmo es inconfundible.